
"Talentosa y sarcástica, había nacido con el nombre
de Gabrielle Bonheur en un hospicio de la región del Loira, en 1883, y fue
educada en austeras condiciones en un orfanato regentado por religiosas, aunque
estaba destinada a vivir envuelta en la fama y el glamour. De muy niña aprendió a manejar con soltura hilo y aguja,
pero antes de consagrarse a la moda hizo sus pinitos como cantante de cabaret.
Comenzó por poner en marcha un pequeño negocio de sombreros y, con esfuerzo y
gran tesón, consiguió que la suya fue una carrera plagada de éxitos bajo el
lema 'La moda pasa, el estilo permanece'...".