No és "la novela del año", como se ha dicho en algún medio de comunicación (qué mania esa de bautizar a lo grande todo lo que se toca), pero es una novela muy bien hecha, aunque peque de frialdad. Gira en torno a una artista multidisciplinar más huidiza que un caimán que fallece, y está narrada desde el punto de vista de su mujer, que sigue sus pasos.
Lo cuento en la reseña que he publicado en el diario ARA. Leer aquí.

















































