La maternidad es un tema complejo y, según como, sagrado. A nadie le gusta leer que tener hijos es una pesadilla, porque todos somos hijos de una madre. Pero ciertamente resultaría absurdo negar las esclavitudes de la maternidad -que muchas no hemos ambicionado jamás- y las dificultades que conlleva. Esta novela las cuenta desde el punto de vista de una escritora llamada Anna, que desde el embarazo tiene la sensación de que no estará a la altura.
La he reseñado para el diario ARA. Aquí el artículo.































